No pensábamos en un "para siempre" pero tampoco veíamos el fin. Nuestra relación era como el mar, redonda, pero no infinita.
El mundo dejó de ser negro, dejó de ser precipicio, oscuridad, miedo.
Tu me enseñaste el amarillo alegre y yo te insinué mi tristeza azul, y ahora míranos. Poco a poco cogiste la paleta y nos enseñamos a hacer un color claro y suave, un color equilibrado, verde.
Con el lienzo vacío, vuelvo a ser el melancólico azul, y a tú ese amarillo vibrante y en paz. Y ni siquiera son los que eran.
Yo ya no sé cómo se pintaba con los dedos, ensunciándome la vida.
Sólo me queda el pincel de la duda. Sólo te queda la duda de mi pincel.
Llego al punto de quedar saciada pero insatisfecha.
miércoles, 26 de junio de 2013
miércoles, 5 de junio de 2013
No te rindas mientras haya canciones que te animen, frases que te definan, miradas ocasionales y sonrisas que iluminen la ciudad.
Llega un momento de tu vida en el que te toca mudar la piel, cambiar todo lo pasado y crear algo nuevo, o renovar lo antiguo. Esos son los momentos más decisivos, en los que te encuentras cara a cara contigo mismo; con tus dudas, con tus miedos, con tus deseos, con tus defectos y virtudes. Llega la hora de mirarte y decir, AQUÍ ESTOY, ASÍ SOY. A partir de ahí tu decides, si prefieres sacar lo mejor de ti y ofrecerlo a los demás o prefieres guardarlo para ti y mostrar solo la fachada. Yo lo tengo claro, sólo voy a vivir una vida, y aunque fueran más, estoy segura de no tendría las mismas oportunidades, no sería igual. Por lo que, yo quiero dar lo mejor de mí y sobretodo ser feliz. Para eso, la vida te enseña una serie de pautas, que debes ir aprendiendo a base de errores, que tú y solo tú puedes cambiar.
Nunca tengas autocompasión, jamás, si no consigues algo es porque no luchaste lo suficiente. La vida da muchas vueltas y el que la sigue la consigue. Y si no, tienes la certeza de haber sacado lo mejor de ti.
No trates a las personas con desprecio, no sabes por lo que han pasado, y aún así no tienes derecho para juzgar a alguien. Deja espacio a las personas para recapacitar.
Uno de los peores defectos que tenemos los adolescentes es la instantaniedad. Queremos todo ahora, ya. No podemos esperar un poco más, nos conformamos con cualquier cosa que sea fácil e inmediata. Debes ser paciente, con los demás y contigo mismo. Nada inmediato tiene resultados eternamente positivos.
No juegues con las personas, nunca uses chantaje emocional. Y si lo haces, rectifica.
Piensa todos hemos necesitado que alguien lo haga por nosotros alguna vez , por eso mismo debemos estar dispuestos a ofrecerlo. Todo lo que hagas, hazlo con amor, tendrá buenos resultados, el amor es la norma universal.
Ahora toca divertirnos un poco en lo que nos queda de día, vamos a disfrutar de la vida, a reirnos, a pasarlo bien, a escuchar música (sea buena o mala) a correr, a evadirnos, pero siendo conscientes de cada paso que damos y de la FUERZA INTERIOR que todos llevamos dentro.
Además, no puedes rendirte ahora, estas muy cerca de conseguirlo. No te autocastigues, todos cometemos errores y siempre habrá alguien dispuesto a perdonarlos si de verdad te quiere. Y si no te quiere ¿de verdad lo necesitas en tu vida?
Confía en ti mismo y en la vida. En los caminos que debes seguir, porque tarde o temprano volverás a tu rumbo.
No dejes que nadie te impida ser feliz y exprésate, aunque no te escuchen, aunque no te lean. Si no lo hacen, probablemente sea por miedo, ya que no todo el mundo es tan valiente como para escuchar cosas que rozan el alma. No todos somos capaces de desnudarnos de superficialidades ante nosotros mismos y vernos al completo, sin adornos. Eso si que es desnudez, la desnudez del alma.
Yo en este texto, párrafos, líneas, letras con todo lo que conlleva (quebraderos de cabeza, algunas canciones que duelen escuchar, recuerdos...) estoy dando un paso. Os estoy enseñando un pedazo de mí, de lo que soy, de mis ideas, de lo que siento.
¿Por qué? Porque quiero recordaros a todos y por supuesto a mí, que estoy dispuesta a ser FELIZ.
Nunca tengas autocompasión, jamás, si no consigues algo es porque no luchaste lo suficiente. La vida da muchas vueltas y el que la sigue la consigue. Y si no, tienes la certeza de haber sacado lo mejor de ti.
No trates a las personas con desprecio, no sabes por lo que han pasado, y aún así no tienes derecho para juzgar a alguien. Deja espacio a las personas para recapacitar.
Uno de los peores defectos que tenemos los adolescentes es la instantaniedad. Queremos todo ahora, ya. No podemos esperar un poco más, nos conformamos con cualquier cosa que sea fácil e inmediata. Debes ser paciente, con los demás y contigo mismo. Nada inmediato tiene resultados eternamente positivos.
No juegues con las personas, nunca uses chantaje emocional. Y si lo haces, rectifica.
Piensa todos hemos necesitado que alguien lo haga por nosotros alguna vez , por eso mismo debemos estar dispuestos a ofrecerlo. Todo lo que hagas, hazlo con amor, tendrá buenos resultados, el amor es la norma universal.
Ahora toca divertirnos un poco en lo que nos queda de día, vamos a disfrutar de la vida, a reirnos, a pasarlo bien, a escuchar música (sea buena o mala) a correr, a evadirnos, pero siendo conscientes de cada paso que damos y de la FUERZA INTERIOR que todos llevamos dentro.
Además, no puedes rendirte ahora, estas muy cerca de conseguirlo. No te autocastigues, todos cometemos errores y siempre habrá alguien dispuesto a perdonarlos si de verdad te quiere. Y si no te quiere ¿de verdad lo necesitas en tu vida?
Confía en ti mismo y en la vida. En los caminos que debes seguir, porque tarde o temprano volverás a tu rumbo.
No dejes que nadie te impida ser feliz y exprésate, aunque no te escuchen, aunque no te lean. Si no lo hacen, probablemente sea por miedo, ya que no todo el mundo es tan valiente como para escuchar cosas que rozan el alma. No todos somos capaces de desnudarnos de superficialidades ante nosotros mismos y vernos al completo, sin adornos. Eso si que es desnudez, la desnudez del alma.
Yo en este texto, párrafos, líneas, letras con todo lo que conlleva (quebraderos de cabeza, algunas canciones que duelen escuchar, recuerdos...) estoy dando un paso. Os estoy enseñando un pedazo de mí, de lo que soy, de mis ideas, de lo que siento.
¿Por qué? Porque quiero recordaros a todos y por supuesto a mí, que estoy dispuesta a ser FELIZ.
lunes, 9 de julio de 2012
Nunca me ha gustado escribir dando muchos adjetivos, decorando mis palabras, porque así se puede distorsionar la idea que realmente quiero transmitir. Pero hoy haré una excepción.
Había sido siempre una persona muy curiosa. Pensaba que todo era relativo, que la objetividad no existe porque cada cerebro funciona de forma diferente. Tenía una mente que nunca dejaba de enredar, de maquinar, de recordar, qué bello recordar.
La primera idea del viaje le apasionó. Le picaba ese bichito de la curiosidad adolescente que se cuera en la cabeza de todas las adolescentes.Pero luego se fue arrepintiendo. Tenia miedo, pudor, pánico de sentirse sola, de no encajar, de no entender bien el idioma.
Empezó a morderse las uñas en el coche, primero se puso como excusa que estaba aburrida, pero más tarde la ansiedad sucumbió. Empezó a mover las piernas rítmicamente, poniendo nervioso a todos los pasajeros del vehículo.
- Deja de moverte, por favor.
- No me estoy moviendo- replicó agarrándose la pierna.
Entones ocurrió algo que la sobresaltó, que modificó todos sus esquemas mentales, cuando entraron en la sierra.
Las montañas se hallaban colocadas en filas, de una forma tan estética pero desigual que parecía haber sido diseñada. Los colores se confundían: distintas tonalidades de verde, tonalidades que jamás podrá crear el ser humano. La tierra cubría las partes que la hierba no alcanzaba, era de un marrón oscuro muy sucio, pero al verla sintió pureza. Los árboles eran totalmente irregulares, lo mismo no levantaban un palmo o acariciaban las nubes y se movían suavemente, dejandose llevar por la brisa.
Pararon, ella bajó y ya no le importaba nada. Ni la ropa, ni las dudas, ni los complejos, ni quien era, ni siquiera adonde iba.
Sólo una frase apareció en su mente, para dejar luego una sensación de libertad:
Había sido siempre una persona muy curiosa. Pensaba que todo era relativo, que la objetividad no existe porque cada cerebro funciona de forma diferente. Tenía una mente que nunca dejaba de enredar, de maquinar, de recordar, qué bello recordar.
La primera idea del viaje le apasionó. Le picaba ese bichito de la curiosidad adolescente que se cuera en la cabeza de todas las adolescentes.Pero luego se fue arrepintiendo. Tenia miedo, pudor, pánico de sentirse sola, de no encajar, de no entender bien el idioma.
Empezó a morderse las uñas en el coche, primero se puso como excusa que estaba aburrida, pero más tarde la ansiedad sucumbió. Empezó a mover las piernas rítmicamente, poniendo nervioso a todos los pasajeros del vehículo.
- Deja de moverte, por favor.
- No me estoy moviendo- replicó agarrándose la pierna.
Entones ocurrió algo que la sobresaltó, que modificó todos sus esquemas mentales, cuando entraron en la sierra.
Las montañas se hallaban colocadas en filas, de una forma tan estética pero desigual que parecía haber sido diseñada. Los colores se confundían: distintas tonalidades de verde, tonalidades que jamás podrá crear el ser humano. La tierra cubría las partes que la hierba no alcanzaba, era de un marrón oscuro muy sucio, pero al verla sintió pureza. Los árboles eran totalmente irregulares, lo mismo no levantaban un palmo o acariciaban las nubes y se movían suavemente, dejandose llevar por la brisa.
Pararon, ella bajó y ya no le importaba nada. Ni la ropa, ni las dudas, ni los complejos, ni quien era, ni siquiera adonde iba.
Sólo una frase apareció en su mente, para dejar luego una sensación de libertad:
Ante la inmensidad de la naturaleza, se ve la insignificancia del ser humano.
lunes, 5 de marzo de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
- Cuando era pequeña solía decir; "Cuando sea mayor quiero ser una niña". Tenía gracia, a veces ahora también pienso que siendo pequeña sería todo más fácil...
- ¡Pero tú aún eres pequeña!
- ¡Pero tú aún eres pequeña!
- Ahora no me vengas con eso de "Para mí siempre serás mi pequeña", eso no te pega papá...
- No, cariño. Dejarás de ser pequeña cuando hagas cosas grandes.
Gracias papi, por dejar que me ponga el pijama en el salón, por dejar que te agarre un dedo y por haber dormido conmigo cuando tenía tanto miedo...
jueves, 22 de diciembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
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