miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Tú acaso tienes? Pues ama, vive y ríe.

Conozco una persona que vive sin celos ni posesiones.
Su ley de vida es: nada es tuyo porque no puedes poseerlo.
Luego si lo piensas es verdad ¿Cómo vas a tener a alguien si no te tienes a ti mismo?
¿Acaso puedes elegir a quien amas, lo que sientes, cuando enfermas, cuando te enfadas o te sonrojas?
Ni si quiera puedes controlar tus propias hormonas, entonces ¿cómo vas a controlar las de los demás?
Si pudiera manipular los sentimientos seguramente me aburriría y no le encontraría sentido ni razón a lo que hago.
Resumiendo: no hay nada mío, no hay nada tuyo. Pero si que hay algo nuestro

martes, 15 de noviembre de 2011

una mirada, un mundo.

Cuentan que una vez, entre rizo y rizo, vivía una mujer. Una mujer pequeña con grandes ideas. Y cuentan también que aquella mujer andaba ''embrujada'' por una cosita llamada AMOR. Pero no podía amar a un hombre, porque estaba enamorada de algo más egoísta, estaba encaprichada de la vida. Cuentan y cuentan, pero la que más contaba era ella, que creía que tenía el mundo en la yema de los dedos. Pero como todo el mundo sabe, junto de una peculiar mujer existe un paciente hombre, que sólo necesitaba que le hiciera un poquito de caso para pensarla las veinticuatro horas. Un hombre que se tenía que tragar las excusas de ella y hacer como si no la desubicara con cada uno de sus suspiros...

- ¿Acabaste de escribir la obra?
- Sinceramente, aún no he acabado. A veces necesito un poquito de inspiración para que algo me salga bien. -murmuraba ella- Un pequeño chispazo que me haga vibrar, entonces es cuando todo se torna en una sintonía para mí. El mundo y yo caminamos en la misma dirección, la gente me sonríe y la vida es más sencilla, como si se reprodujera la banda sonora de mi vida. Me siento como dentro de una película americana en la que la peor complicación que te puede ocurrir es enamorarte. 
- Así me gusta pequeña, no necesito mentiras, sólo una verdad personalizada.
-Como sigas poniendo esa cara voy a tener que enseñarte a sonreír.

sábado, 12 de noviembre de 2011

sentir que tengo el cielo entre los dedos...

No tengo por qué levantarme cada mañana gritándole al mundo que te quiero, me basta con que lo sepas tú.
No puedo ocultar una sonrisa al  verte, no puedo esconder un beso, ya que contigo es difícil. Me haces soñar, dudar, enfadarme, reírme, llorar, me haces sentir. Como nadie. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo y lo bonito que es sentir algo aquí dentro, saber que es diferente, que es especial. Es que las palabras se me mezclan mezclan y se me traban. Por que tú... Tu eres para mí.




''y veinticuatro horas extraordinarias;
y ciento una heridas abiertas,
y trescientas sesenta resacas,
y mil y una noches sin ti.''