sábado, 23 de agosto de 2014

¿Qué hago aquí?

En este mundo hay dos tipos de personas: los que están aquí para crecer y los que están aquí para empequeñecer.

Los que están aquí para crecer pasan por situaciones complicadas, que le obligan a sobrellevar momentos oscuros, fríos, solitarios, tristes. Disfrutan de sus monstruos y sus desastres y se aceptan en la maravillosa tragedia de la vida.

Los que están aquí para empequeñecer, en cambio, disfrutan de la tranquilidad disfrazada. Viven sin nudos en el estómago y mirando siempre hacia su camino. Poco a poco consiguen su objetivo, convirtiéndose en seres diminutos a los que vulgarmente apodamos "bichitos". Molestan, distraen, divierten y entonces puede que sufran algún contratiempo. Para solucionarlo lo hacen de la única forma que saben: con insecticida. El insecticida por supuesto es nocivo para ellos mismos y molesto para los demás. Tienen una marca muy peculiar, a veces lo llaman droga, otras alcohol, imagen, dinero y multitud de elementos que, si no nos apartamos a tiempo, pueden crear un daño irreversible.

sábado, 2 de agosto de 2014

"Nada importa morir, pero no vivir es horrible." Victor Hugo

- Discúlpeme señora, pero ha caído usted en el atentado de bailar sobre mis luces.
- ¿Perdone?
- Le perdono, pero ande con cuidado, no se vaya a pinchar con algún sueño roto...
- No entiendo ni una palabra de lo que dice
- Ni la va a entender, ha sido un error mío. Pensé que era especial pero es una simple humana.
- Disculpe pero...
- Ya le he dicho que no se angustie. Son cosas de la vida. Las personas con estrella pensamos más en la galaxia que en las simplezas de la tierra ¿fuma usted?
- Sí caballero, fumo
- Lo que me temía. ¿Va usted frecuentemente al médico?
- Intento ir sólo cuando es conveniente
- ¡No se preocupe! No vaya más. Yo le diagnostico
- ¡Ah, es usted doctor! Ya me extrañaba a mí su trato desinhibido
- Ni falta que me hace, es usted un claro ejemplo de persona vulgar  
- ¡Pero bueno!
- Si, señora, vulgar hasta las trancas
- No le permito que me hable así...
- ¿Lee usted poesía?
- Tengo demasiadas preocupaciones como para...
- ¡¿Y cómo pretende curarse?!
- ¿Curarme de qué?
- ¡De su terrible vulgaridad!
- Usted debe tener alguna clase de transtorno...
- ¡¡Se encuentra en peligro!!
- ¿Cómo que en peligro?
- Sí, y debería darse prisa
- No comprendo
- ¡Está en peligro de muerte...
- Mire caballero, esto no tiene ninguna gracia
-... bajo una vida sin sentido!
- ¿Muerte bajo una vida sin sentido?
- O sobre ella, depende de su ataud.
- No creo que me conozca lo suficiente como para...
- Oh, ya lo creo que sí ¿cuándo fue la última vez que hizo usted algo que contrajera la norma?
- No es de su incumbencia, y tampoco considero que romper las reglas sea algo interesante
- ¿Y encuentras interesante vivir? Aún estás a tiempo de salvarte






Dedicado a mi amiga María. Un manojo de ocurrencias, ganas de hacer cosas y de cambiar, diversión, sonrisas, curiosidades, ansias de aprender y escuchar, y hablar comunicando, luchas por ser ella y porque no falte pista de baile para bailar tu canción. Compañera de aventuras y aventurera en su vida. La princesa que cambió su vestido largo por vaqueros y que al ver la rana se preocupó en conocerla. La amiga siempre fiel, una de las pocas personas que vuelve a definir el concepto "fidelidad" y darle sentido, porque verdaderamente está ahí. Ella hace que sus sueños no dependan de otra almohada. 
Esto es todo y nada, es nuestro todo y nuestra nada y una amistad... para la cual no existen adjetivos.