martes, 13 de septiembre de 2011

No puedo estar triste, no tengo razones

Pensado en las noches de discotecas que me quedan, los paseos en la playa, las veces que bese a alguien, que me ria, que llore de emoción, la de gente que voy a conocer, la de amigos que tendré, la de canciones que escucharé y bailes que me inventaré, todas las caídas que sufriré con mi cara roja y al morderme los labios y los cambios que me haré en el pelo, estilo, pirsings, tatuajes, todos esos booms afectivos, qué diversión.