sábado, 2 de agosto de 2014

"Nada importa morir, pero no vivir es horrible." Victor Hugo

- Discúlpeme señora, pero ha caído usted en el atentado de bailar sobre mis luces.
- ¿Perdone?
- Le perdono, pero ande con cuidado, no se vaya a pinchar con algún sueño roto...
- No entiendo ni una palabra de lo que dice
- Ni la va a entender, ha sido un error mío. Pensé que era especial pero es una simple humana.
- Disculpe pero...
- Ya le he dicho que no se angustie. Son cosas de la vida. Las personas con estrella pensamos más en la galaxia que en las simplezas de la tierra ¿fuma usted?
- Sí caballero, fumo
- Lo que me temía. ¿Va usted frecuentemente al médico?
- Intento ir sólo cuando es conveniente
- ¡No se preocupe! No vaya más. Yo le diagnostico
- ¡Ah, es usted doctor! Ya me extrañaba a mí su trato desinhibido
- Ni falta que me hace, es usted un claro ejemplo de persona vulgar  
- ¡Pero bueno!
- Si, señora, vulgar hasta las trancas
- No le permito que me hable así...
- ¿Lee usted poesía?
- Tengo demasiadas preocupaciones como para...
- ¡¿Y cómo pretende curarse?!
- ¿Curarme de qué?
- ¡De su terrible vulgaridad!
- Usted debe tener alguna clase de transtorno...
- ¡¡Se encuentra en peligro!!
- ¿Cómo que en peligro?
- Sí, y debería darse prisa
- No comprendo
- ¡Está en peligro de muerte...
- Mire caballero, esto no tiene ninguna gracia
-... bajo una vida sin sentido!
- ¿Muerte bajo una vida sin sentido?
- O sobre ella, depende de su ataud.
- No creo que me conozca lo suficiente como para...
- Oh, ya lo creo que sí ¿cuándo fue la última vez que hizo usted algo que contrajera la norma?
- No es de su incumbencia, y tampoco considero que romper las reglas sea algo interesante
- ¿Y encuentras interesante vivir? Aún estás a tiempo de salvarte






Dedicado a mi amiga María. Un manojo de ocurrencias, ganas de hacer cosas y de cambiar, diversión, sonrisas, curiosidades, ansias de aprender y escuchar, y hablar comunicando, luchas por ser ella y porque no falte pista de baile para bailar tu canción. Compañera de aventuras y aventurera en su vida. La princesa que cambió su vestido largo por vaqueros y que al ver la rana se preocupó en conocerla. La amiga siempre fiel, una de las pocas personas que vuelve a definir el concepto "fidelidad" y darle sentido, porque verdaderamente está ahí. Ella hace que sus sueños no dependan de otra almohada. 
Esto es todo y nada, es nuestro todo y nuestra nada y una amistad... para la cual no existen adjetivos.

2 comentarios:

  1. Estás loca. Me gusta, me gusta esa locura y creatividad. Y que sepas que este diálogo no anda muy lejos de la realidad, acuérdate del que tuvimos con la señora que se nos acercó con Alberto al lado del Betis. Hay gente loca.

    ¡Viva la amistad, por cierto!

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    1. O estamos un poco locos o estamos locos del todo, ¿no?
      Hay que disfrutar un poco de la locura... Espero que todo te vaya muy bien y tener noticias tuyas pronto (he perdido todos los contactos, estreno móvil). Un besazo!

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